17 Junio 2020
Escritos Capeando.
El Ego: Amigo /Enemigo.
Desde que nacemos somos como una pequeña semilla que viene al mundo para ser particularmente única en su clase y autentica.
Cuando nos separan de nuestra madre al cortar el cordón umbilical, todo cambia para nosotros. Comenzamos a sentir cosas diferentes, respirar, tener frío, oír voces (seguramente la primera voz la de tu madre) y entramos a vivir en modo supervivencia con full dependencia de los otros para poder permanecer vivos. Luego con el pasar de los años todo va cambiando, abrazamos un sistema de creencias culturales, religiosas, educativas, de toda índole, impuestas y heredadas, en todos los casos con mucho amor por la familia y sustentadas en el rudo camino ético y moral que van definiendo lo que somos o el camino que queremos elegir a lo largo de nuestra existencia.
Cuando nos separan de nuestra madre al cortar el cordón umbilical, todo cambia para nosotros. Comenzamos a sentir cosas diferentes, respirar, tener frío, oír voces (seguramente la primera voz la de tu madre) y entramos a vivir en modo supervivencia con full dependencia de los otros para poder permanecer vivos. Luego con el pasar de los años todo va cambiando, abrazamos un sistema de creencias culturales, religiosas, educativas, de toda índole, impuestas y heredadas, en todos los casos con mucho amor por la familia y sustentadas en el rudo camino ético y moral que van definiendo lo que somos o el camino que queremos elegir a lo largo de nuestra existencia.
Allí, amigos, juega un importante roll nuestro complicado acompañante conocido como el EGO que en Latín significa ("yo").
En el vocabulario coloquial, Ego puede designar el exceso de valoración que alguien tiene de sí mismo. Como tal, es sinónimo de inmodestia, arrogancia, presunción o soberbia. Por ejemplo: “Tiene un ego tan grande que no le permite ver la realidad”.
El Ego es la Máscara que nos construimos por imposición o elección y que busca definirnos ante los demás y equilibra nuestra personalidad. Pero cuidado con eso, cuando nos enfocamos en los demás, es decir en el “afuera”, le otorgamos a ese “afuera” el poder y control de nuestras conductas, por consiguiente, nuestras preocupaciones se centren en mantener esa coraza que edificamos sustentada altamente en percepciones y suposiciones (en el “qué dirán” o como me verán de los otros) y no en la realidad neutra.
Resultado de todo esto, perturbaciones y angustias para no quitarte esa mascara e identificarte como lo que realmente eres, un ser único y especial, que no depende de ninguna percepción y opinión de afuera, para ser quien quieras ser y alcanzar tu bienestar emocional y espiritual.
Resultado de todo esto, perturbaciones y angustias para no quitarte esa mascara e identificarte como lo que realmente eres, un ser único y especial, que no depende de ninguna percepción y opinión de afuera, para ser quien quieras ser y alcanzar tu bienestar emocional y espiritual.
La institución Armada en la cual ocupé gran parte de mi vida como Aviador Militar, es esencialmente una maquina generadora del Ego de sus integrantes. Para empezar el uniforme que portas con orgullo te identifica ante los civiles y entre tus iguales como único y mejor entre los tuyos, resalta entonces cuando por tu desempeño eres merecedor de reconocimientos en forma de barras y distinciones, que sin vacilación alguna insertas en orden de importancia y según la directiva de uniformes perfeccionando así esa coraza, cuando en realidad tienes y debes ser el Líder de tus subalternos y por eso te esfuerzas en ser el mejor, para que te reconozcan no por lo que portas sino por lo que eres. Entre nosotros los militares hay muchos uniformes vacíos y mis colegas saben a qué me refiero.
Les doy ese ejemplo para simplemente ilustrarles que el valor está en tu ser, en ti, en lo de adentro, tu y tus actos en el camino de la vida definirán quien realmente eres y se te apreciará o despreciará por ello. El Ego como tu coraza, te perturba, cuando no estas a la altura de lo que tú crees y supones que lo de afuera (los otros) te exigen y te imponen.
No quiero demonizar al Ego, es el quien nos acompaña, nos motiva o nos destruye, todo depende de cómo lo retes, lo reconozcas y lo gestiones a favor de tu propio bienestar en este camino.
La clave es cuestionar tus pensamientos y detectar si se basan en el Ego o son pensamientos basados en realidades para luego fluir con él manejándolo positivamente en beneficio personal y colectivo.
La clave es cuestionar tus pensamientos y detectar si se basan en el Ego o son pensamientos basados en realidades para luego fluir con él manejándolo positivamente en beneficio personal y colectivo.
Todas las realidades son buenas y neutras, solo tú las determinas cuando las aderezas con tus pensamientos, entonces solo fíjate si ellos se basan en el Ego, si es así, cuestiónalos, reacciona y fluye positivamente.
Deseo para ti la mejor de las suertes, la clave es ser único y auténtico.
Deseo para ti la mejor de las suertes, la clave es ser único y auténtico.